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Las 87 vedas de fondo causan pérdidas de 150.000 euros por pincheiro al año

e. abuín REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

PEPA LOSADA

Productores de Burela piden que se actúe antes de que el daño sea irreversible

31 ene 2023 . Actualizado a las 04:45 h.

La paradoja está servida. El palangre de fondo, el arte que menos impacto tiene sobre el lecho marino de las prohibidas entre los 400 y 800 metros de 87 áreas del Atlántico nororiental, es la que ha salido más perjudicada de todas. Y la merluza del pincho, especie demersal donde la haya, la más afectada por un reglamento de ejecución pensado para proteger a especies de aguas profundas, como el besugo, la maruca, el palo o el sable negro. Ese daño directo ha sido cuantificado por el grupo de investigación de Economía Pesqueira de la Universidade de Santiago y se sitúa, en el peor de los escenarios, en una reducción de hasta 27 millones de euros en la facturación global, con pérdidas anuales de 150.000 euros por pincheiro. Un impacto directo que «provocará un daño irreversible y estructural en el futuro de esta flota» y, por supuesto, tendrá efecto sobre unos 190 puestos de trabajo.

Así lo expusieron ayer en el Comité de Diálogo Social Sectorial de la Pesca Gonzalo Rodríguez, coordinador del equipo de la USC, y Sergio López, gerente de la Organización de Productores de Burela (OPP 7), que ha llevado el reglamento a los tribunales. Aquel fue bien claro: «Las flotas palangreras de fondo en aguas europeas no serán viables con los cierres generales decretados en el reglamento de ejecución». No lo es en ninguno de los tres escenarios en los que se ha puesto el equipo de investigadores, atendiendo a la reducción de capturas, la evolución de la inflación y la estructura de costes. El resultado arroja esos 27 millones menos en la facturación de las empresas, a los que habría que sumar 17,5 millones de impacto indirecto, que es la repercusión que las pérdidas de la flota palangrera tendrán en las empresas auxiliares.

Eso demuestra, a juicio de la OPP 7 y de los economistas de la USC, que las 87 vedas se aprobaron «sin un estudio previo de impacto social». Y mucho menos atendiendo al impacto de cada arte de pesca en el fondo marino, pues el cierre de zonas ha sido general sin reparar en las características técnicas del pincho.

El Estudio de análisis socioeconómico e impacto del reglamento de ejecución (UE) 2022/1614 de la Comisión para la flota de palangre de fondo que Rodríguez y López desgranaron está incorporado a la demanda que los productores de Burela interpusieron en diciembre ante el Tribunal General de la UE. Y es concluyente en cuanto a que los efectos de esa normativa «generarán un declive económico y social irreversible para esta flota tan especializada y vulnerable». Consecuencias que, por supuesto, se notarán en la economía gallega, por el efecto multiplicador que esta actividad tiene en 64 de los 81 subsectores económicos. 

Desmarque de la Comisión

El foro en el que se expuso el estudio, el Comité de Diálogo Social para la Pesca Marítima, es un órgano asesor de la Comisión Europea en aspectos sociales de la pesca. Participan empresarios, sindicatos y el Ejecutivo comunitario a través de las direcciones generales de Empleo y Asuntos Marítimos (DG Mare). Pero en esta sesión los de esta última, dirigida por Charlina Vitcheva, se desconectaron de la reunión alegando que se trata de una cuestión en fase judicial. Ese abandono fue duramente criticado por los demás miembros del comité.

Para la OPP 7 es más grave porque rompe ese diálogo continuo que la Comisión pregona, pero la interpreta como «otra disculpa más» que el equipo de Vitcheva viene dando desde la aprobación del reglamento. «Si esta norma crea más problemas que soluciones y tiene un impacto tan desproporcionado, ¿por qué no se puede rectificar antes de que sea reversible en la competitividad de nuestras empresas y empleo?», reflexionan los productores de Burela.